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Lília Nunes

 

Diplomada en Enfermería | Máster en Gerontología Social | Especialista en Enfermería de Salud Comunitaria | Postgrado en Gestión y Administración de la Salud / Formadora

 

Trabajando como enfermera en la Unidad de Salud Familiar de SerraMar, apoyando a la Dirección Ejecutiva de la ACeS Central en el área de formación y en el Departamento de Salud Pública como parte del núcleo ejecutivo del Grupo Regional de Heridas, ARS Algarve.

 

En el último año del curso de enfermería se enfrentó a la enfermedad de un hijo de la familia. Una situación que terminó con la muerte y el trato con la familia en duelo. El episodio le marcó como persona y futura profesional de la salud.

Todas las elecciones que tomó a partir de ese momento se basaron en la búsqueda incesante del conocimiento científico, la formación para comunicarse mejor, los cuidados paliativos y también la gerontología social para dedicarse a una etapa de la vida de mayor atención y dependencia. Siempre aspiró a ser la enfermera que quería tener para sí misma.

A nivel hospitalario – atención primaria de la salud, proximidad al hogar como enfermera de familia, formadora o ciudadana de a pie –  ha intentado ponerse en el lugar del otro, ser mejor persona, utilizar la compasión en el ejercicio de sus funciones y participar en el sociedada como ciudadana activa.

Durante un curso básico de cuidados paliativos fue mejorando y desarrollando habilidades en el área, y, junto a profesionales competentes, fue adquiriendo más habilidades. Hoy recuerda a Vasco, Alice, Gertrudes, Verónica y otras personas, familias, debilidades, finitudes, enfermos que con su sabiduría y vivencias le han permitido ser quien es. A ellos les manifiesta su eterno agradecimiento.

En 2017, se enfrentó al fin de la vida en primera persona, enfermó, algo inherente al ser humano, pero que considera que nos reposiciona y nos pone en perspectiva.

Desde entonces, ha tratado de separar lo esencial de lo accesorio de la vida… y todavía está aprendiendo.

Dado que es una apasionada del arte, y el arte de cuidar es muy integral, ha tratado de desarrollar e implementar algunos proyectos de carácter social, utilizando la fotografía y la creatividad como una forma de superación, de ser, de cuidarse a sí misma y a los demás.

Dice que sus emociones son capaces de reavivarse cuando visita a pacientes y familiares, quienes, incluso debilitados, le muestran fotografías de momentos de absoluta fuerza. Agrega que los recuerdos fotográficos son capaces de desencadenar una renovación espiritual y un encuentro con nosotros mismos como un todo.

Continúa ejercitándose y continuará hasta que sea posible. Pretende utilizar su experiencia como persona, como familia, profesional y enferma para demostrar que todo en la vida es volátil y finito y que, incluso quienes no están viviendo una enfermedad, deben afrontar el fin como principio.

Su integración en este grupo de trabajo nace a raiz de una invitación a participar en la Universidad de Huelva en 2019. Afirma que es un privilegio pertenecer a un grupo de personas tan INSPIRADORAS.